
Materiales:
Un bote o botella de cristal, mejor si tiene el
cuello ancho, para que te quepa mayor cantidad de flores.
Cuerda natural y sintética, ésta última en
diferentes colores, para que el contraste sea mayor.
Pegamento o cola.
Pincel o brocha
para aplicarla.
Limpiamos la botella y cuando esté completamente seca aplica el pegamento por secciones pequeñas, empezando desde la parte superior.
Ahora puedes comenzar a enrollar la cuerda apretando alrededor de la botella.
Cuando consideres que hay suficiente cantidad de cuerda, cambia al otro tipo y color, para darle la apariencia deseada.
Repite la operación hasta que toda la superficie esté cubierta.
¡Y ya está! Un jarrón.